Piernas cansadas en verano: consejos y remedios

Durante el verano, las venas se dilatan por el calor, la sangre venosa se estanca en las piernas y se ve dificultado su retorno. Esto puede provocar síntomas como la sensación de piernas pesadas, hinchazón, hormigueo o rampas.

El trastorno de la insuficiencia venosa, también conocido popularmente como piernas cansadas,  es un problema circulatorio que aparece cuando las venas no pueden transportar convenientemente la sangre hasta el corazón. Esto puede empeorar, generando un aumento de presión y, en consecuencia, la aparición de varices.

Las altas temperaturas, una alimentación inadecuada, largas jornadas de pie o sentados, son algunos de los factores que influyen, y mucho, en la mala circulación de nuestras piernas que termina volviéndose más lenta, perdiendo su elasticidad y firmeza habitual y creando la sensación de piernas cansadas o congestionadas.

Consejos para prevenirlas

Para combatir el malestar que provoca el síndrome de las piernas cansadas, os ofrecemos una serie de consejos que os ayudarán a aliviar estos síntomas y a disfrutar de una mejor calidad de vida:

  • Coloca las piernas hacia arriba. Se aconseja dormir con las piernas ligeramente levantadas, por ejemplo, poniendo una almohada debajo de los pies.
  • Cambia de posición. Lo más conveniente es evitar la misma postura durante mucho tiempo, pero si pasas mucho rato sentado (en el trabajo, por ejemplo) intenta hacer descansos y dar pequeños paseos cada 2 horas. Y acuérdate de no cruzar las piernas, haciendo eso solo conseguirás que una pierna presione a la otra evitando que la sangre circule correctamente.
  • Ropa y calzado cómodo. Es recomendable no llevar ropa demasiado ajustada, ya que, afecta a la circulación sanguínea. En el caso de las mujeres, se desaconseja tanto el uso de tacones excesivamente altos como el de calzado completamente plano. La mejor opción son los zapatos con unos 3-4 cm de tacón.
  • Camina 30 minutos al día. Es importante realizar ejercicio de forma regular.
  • Modera el uso de la sal. El exceso de sal en la comida, empeora la retención de líquidos y, por lo tanto agrava el problema.
  • Hidrátate. Mantenerse hidratado también es muy importante, no solamente para la salud general de nuestro cuerpo, sino porque si retenemos líquidos o tenemos problemas de circulación al beber mucho agua ayudaremos a menguar los síntomas de las piernas cansadas.
Remedios

Si tienes las piernas cansadas y quieres reducir las molestias hay diversos tratamientos que mejoran la circulación sanguínea, así como los síntomas típicos de las piernas cansadas:

  • En verano son muy aconsejables las duchas con agua fría, intercalándola con agua caliente. Conseguirás evitar la sensación de dolor y pesadez. Poner las piernas en agua fría (no extremadamente fría) durante unos veinte minutos, alivia la sensación de pesadez y ayuda a mejorar la circulación de la sangre en esta zona de nuestro cuerpo.
  • Aplica un ligero masaje por la noche desde los pies hasta los muslos, donde presionaremos con suaves movimientos giratorios.
  • Utiliza medias de compresión. Existen de diversas fuerzas (baja, media o normal y fuerte) y distintos modelos y colores (calcetín, panty, medias musleras con blonda y sin blonda…)
  • Aplica 2 o 3 veces al día cremas con componentes antiinflamatorios y con efecto frío, siempre desde los tobillos hacia las rodillas, para favorecer el retorno venoso, como por ejemplo Hirudoid gel. Actualmente no existe un tratamiento definitivo que permita recuperar totalmente el daño producido en el sistema venoso; no obstante, estos tipos de geles o cremas mejoran la circulación sanguínea y mejoran los síntomas típicos de piernas cansadas.
  • Complementa tu dieta con la toma de activos antiinflamatorios, venotónicos, antiedematosos y vasoprotectores, como los que presentan el castaño de Indias, la vid roja, el hamamelis o el rusco.

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